LA VERDAD SOBRE LA UNIVERSIDAD LAICA VICENTE ROCAFUERTE DE GUAYAQUIL, MAS DE MEDIO SIGLO DESPUES DE SU FUNDACION EN 1962
La idea había nacido cuando a Miguel Vernaza Requena, Asesor Jurídico de la Asociación de Empleados de Guayaquil, en la que se sesionaba en las noches, en el local de la Calle Luzurraga (atrás de la antigua Cámara de Comercio) y funcionaba además un Colegio Técnico Contable Nocturno; sus estudiantes le plantearon al Jurista, la necesidad de una Universidad nocturna, lo que fue comentado por aquél, con su socio de oficina, Jorge Zavala Baquerizo, al que le pareció viable la propuesta, y decidieron entonces, buscar un aliado estratégico que disponga del local necesario, para que lo ceda durante las noches.
Así, en 1962, mediante Acuerdo Ministerial del Dr. Gonzalo Abad Grijalva, a cargo de la Cartera de Educación del Régimen Constitucional presidido por el Dr. Carlo Julio Arosemena Monroy, se aprueba el Estatuto de la Corporación sin fines de lucro, denominada “Universidad Laica Vicente Rocafuerte de Guayaquil”, a solicitud de los señores doctores Jorge Zavala Baquerizo y Miguel Vernaza Requena; y, otro, posteriormente Rector, Vice-Rector, y, Secretario-Tesorero, en su orden.
La nefasta dictadura militar que gobernó el País de 1963 a 1966, la clausuró aduciendo razones nunca explicadas ni comprobadas.
Luego, por la reconocida e invariable formación y vocación democrática de sus Rector y Vice-Rector fundadores, habíase convenido para solicitar su reapertura, el re-advenimiento del régimen constitucional, como en efecto ocurrió posteriormente, cuando la Asamblea Nacional Constituyente de 1967 designó “Presidente Constitucional Interino” al señor doctor Otto Arosemena Gómez, con lo que hubiera sido, coincidentemente por cierto, que otro Arosemena intervenga, en esta ocasión, con la reapertura.
Más, a espalda de ellos, aquél otro, por su cuenta y riesgo, en 1966 durante el Gobierno Interino pero no constitucional de don Clemente Yerovi Indaburo, Presidente Encargado de llamar a Constituyente, y que dicho sea de paso, cumplió una brillante tarea, consigue la reapertura, que reponía la situación a la original autorización, toda vez que la Ley # 1536 publicada en el Registro Oficial # 158 del 10 de noviembre de 1966, lo que hizo fue derogar el Decreto Supremo # 346 de 27 de agosto de 1963, del Gobierno Militar Golpista, que dispuso la clausura de la Universidad; con efecto reviviscente, hic et nunc, por lo que la situación se revertía a la fecha del Acuerdo Ministerial del Ramo de Educación en el Gobierno del Dr. Carlo Julio Arosemena Monroy, el año 1962 que es cuando realmente se crea la Universidad Laica Vicente Rocafuerte de Guayaquil, y así lo reconocen todas las Biografías que se han escrito del finado mandatario; y, que así mismo se incluye en la de los también extintos Rector y Vice-Rector fundadores.
Pero para entonces, se había producido otro “golpe” por el que quienes se apersonaron a administrar la Universidad, en instalaciones de ellos, prohibieron obviamente el acceso a sus legítimos dignatarios, y así ya por casi medio siglo.
No obstante las reformas anteriores y las actuales, relativas al Gobierno y Administración de las Universidades, se ha cumplido solo en apariencia, cambiando Rectores, mientras que el manejo financiero sigue siendo de índole particular y familiar hereditario, como en otras similares, de empresarios de la educación.
La función que en ese entonces, Zavala y Vernaza, abogados exitosos, pretendieron darle a la Universidad, por su calidad de nocturna exclusivamente, era la de favorecer a la clase Empleada, preferencialmente, pero sin fines de lucro, que es como debe ser toda Institución de Educación Superior, y tal el caso de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, mi Universidad, la misma que si tuvo la gratitud de rendir homenaje póstumo al Presidente Carlo Julio Arosemena Monroy, que permitió la creación de ambas Universidades, casi al mismo tiempo.
Resulta entonces, por demás antojadiza, la pretensión de hacer creer que fue el régimen de facto del Presidente Encargado Yerovi, en 1966, él que creó la Universidad Laica Vicente Rocafuerte de Guayaquil, como se miente inverecundus en cada falso aniversario de la Institución, pues lo que ocurrió realmente en ese entonces es que se levantó la clausura, volviendo las cosas a su estado original, esto es, a 1962.
Habiendo a la fecha, fallecido los principales Fundadores, Dr. Jorge Zavala Baquerizo, Rector; y, Dr. Miguel Vernaza Requena, Vice-Rector, es de esperar que, estando prescrita toda reclamación que pudiere afectar los intereses económicos de los actuales beneficiarios, en algún tiempo, cuando la dinastía lo estime por sí y para sí honroso, la Universidad Laica Vicente Rocafuerte de Guayaquil, haya de rendir homenaje póstumo, en primera línea horizontal, al centro, Dr. Carlo Julio Arosemena Monroy; a la derecha, Dr. Jorge Zavala Baquerizo; y, a la izquierda, Dr. Miguel Vernaza Requena. Luego, en línea vertical descendente, a cualquier otro.
DR. MIGUEL VERNAZA QUEVEDO
